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jueves, 12 de abril de 2012

UN PRESIDENTE DEL GOBIERNO NO PUEDE SALIR CORRIENDO...

Mejor no digo nada, que miento

En su discurso de investidura el señor Rajoy literalmente prometió “decir siempre la verdad, aunque duela; decir la verdad sin adornos ni excusas, llamar al pan, pan y al vino, vino”.
También se explayó diciendo que “plantearemos un Pacto por la Sanidad con todos los partidos políticos, Administraciones públicas y profesionales implicados”. En otro párrafo se escucha: “Para mi Gobierno no habrá españoles buenos y malos. Habrá españoles, todos iguales, todos necesarios, todos dignos de respeto, todos capaces de ayudar en la tarea común”.
Le puedo asegurar al señor Rajoy que en ninguna parte de su alocución ante el Parlamento se escucha: “saldré por la puerta posterior para no responder a las preguntas de los medios de comunicación, huiré de los periodistas y así evitaré el vínculo sano y democrático de la prensa con la población”. A lo mejor teme que se incumpla su discurso de investidura. O sea, que si no dice nada no miente.
Lo siento, pero creo que el señor Rajoy está corrompiendo lo más profundo y sagrado de su discurso, la honestidad ante todos los españoles.— Francisco Vicente Agulló Sánchez.

Publicado en:
13-04-12 - EL PAIS
14-04-12 - INFORMACION 
 

viernes, 6 de enero de 2012


HIBERNACIÓN PRESIDENCIAL
La hibernación es una actitud animal de supervivencia, una de esas estrategias de la naturaleza que son el fruto de la evolución en miles de años para afrontar ambientes hostiles. Todos tenemos en la mente el ejemplo del oso polar pero también de otros. Estos seres han desarrollado ese instinto de hiperactividad de la glotonería preventiva para posteriormente sobrevivir a la intensa dificultad esperando tiempos mejores.
En contraste con la sabia naturaleza nos encontramos con la actitud humana. La glotonería preventiva y con fin específico se convierte en el despilfarro y la asignación de los recursos más ineficiente. La crisis económica, financiera y política se convierte en el ambiente más hostil y, precisamente, no provocado por estaciones meteorológicas. Y si fuéramos humanos nos distinguiríamos de los animales en la capacidad de despertarnos y actuar ante las adversidades.
El pobre Sr. Zapatero, como mínimo, comparecía ante los medios de comunicación y respondía a sus preguntas cuando la oposición, ahora en el poder, le acusaba de pusilánime y con algunos exabruptos algo malsonantes.
Hoy, con el Sr. Rajoy, tenemos a un presidente que está hibernando. No sé si será una estrategia informativa, desinformativa o de despiste de aquel que nos prometió en su discurso de investidura que llamaría al “pan pan y al vino vino”, pero de lo que sí estoy seguro es de que es otro tipo de hibernación.