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martes, 22 de mayo de 2012

LOS BANCOS SON INFAMES

Francisco Vicente Agulló Sánchez

Los bancos al final son infames

Últimamente y por la situación económica del país es frecuente encontrarse que por efecto de las ejecuciones bancarias nos encontremos con desahucios de viviendas, con familias, parejas o solteros que se quedan en la calle, casi mendigando y muy cerca de la miseria. Puede ser que los que no nos encontramos en esa situación pensemos que «ellos se lo han buscado». Sin embargo, rascando un poco más en la superficie de tal situación nos hallamos con una explicación diferente, simplemente que les han dado los fondos suficientes para tener una vida propia, una ilusión de la cual vivir o una vida repleta de adversidades pero llena de trabajo, unión y esperanza. Puede ser que las entidades financieras se equivocaran y hayan realizado una «mala praxis bancaria», puede ser que formaran, sin quererlo o queriendo, familias con un hogar sin los recursos necesarios, puede ser que sus expectativas fueran mucho mayores de las realmente acaecidas. Aparte de lo anterior, lo que es infame y repugnante es que los bancos una vez que han desahuciado a las personas, encima, no cumplan con sus obligaciones como propietario, aquello a que les obliga la legislación española y no paguen sus recibos de comunidad de propietarios, impuestos sobre bienes inmuebles ni se haga cargo de las obligaciones inherentes a la propiedad adquirida tan escabrosamente. 

Opinión Publicada en:

domingo, 11 de marzo de 2012

LISTAS DE ESPERA BANCARIAS
(Hoy 11-03-12: envío la siguiente reflexión sobre el cierre de oficinas bancarias y la repercusión sobre la ciudadanía española en general)


LISTAS DE ESPERA BANCARIAS

El cierre actual de oficinas bancarias es inversamente proporcional a la efervescencia codiciosa con la que se crearon en tiempos de bonanza.
Nos han hecho tan dependientes de la banca (con el beneplácito de gobiernos, Banco de España y grandes empresas de suministros básicos) que cuando nos fallan, obtiene uno esa sensación angustiosa de asfixia cuando alguien te roba el aire que respiras.
Las entidades bancarias son perfectamente conscientes de esta situación, la fomentan y se aprovechan de la nueva necesidad ciudadana sin importarles, por supuesto, el tiempo que pierden sus clientes  en pos de incrementar sus pingües beneficios a base de recortar el servicio que prestan. El servicio y la satisfacción al cliente, pilar esencial de cualquier sistema de gestión empresarial que se precie, no va con ellos.
A la apropiación indebida y masiva de los fondos de sus clientes vía “pequeñas” comisiones, inventadas, justificadas o injustificadas pero siempre unilateralmente  y desmesuradamente aumentadas,  ahora, se suma el tiempo perdido por el usuario para realizar la gestión.
Comenzamos a sufrir exageradamente en nuestras oficinas de bancos y cajas de ahorro esas colas, interminables y que todos tenemos grabadas en la memoria, similares a la de un gran y esperado estreno cinematográfico, pero existe una diferencia muy significativa… En el cine lo hacemos por placer y en los bancos por pura necesidad. Para escarnio propio del sistema, ya sólo nos queda que, igual que en la sanidad, obtengamos unas listas de espera bancarias.

Francisco Vicente Agulló Sánchez

Extracto publicado:

Oficinas bancarias

El cierre actual de oficinas bancarias es inversamente proporcional a la efervescencia codiciosa con la que se crearon en tiempos de bonanza. Comenzamos a sufrir exageradamente en nuestras oficinas de Bancos y Cajas de ahorro esas colas, interminables y que todos tenemos grabadas en la memoria. Para escarnio propio del sistema, ya sólo nos queda que, igual que en la sanidad, obtengamos unas listas de espera bancarias.— Francisco Vicente Agulló Sánchez. 


jueves, 23 de febrero de 2012

LA CMNV, LOS ESPECULADORES Y LA INFORMACIÓN PRIVILEGIADA

Es realmente sintomático cuanto no sistemático que las decisiones financieras sean conocidas por los grandes grupos de presión antes de que las decisiones de los órganos públicos pertinentes se hagan manifiestas. Un ejemplo actual es la justificación de la CNMV para suprimir las compra-ventas a corto con una fundamentación indigna de las autoridades bursátiles para dar rienda suelta a los especuladores? «En las últimas semanas, ha remitido la situación de extrema volatilidad continuada, inestabilidad e incertidumbre en los mercados de valores europeos».  El primer día de tal libertad, liberalidad y generosidad ante los especuladores y bancos de «inversión», nos encontramos con las entidades bancarias del país cuasi-bancos (antiguas cajas) que se desploman en la bolsa, claramente por el frenesí de la libertad de compra-ventas a corto plazo impulsadas por la decisión de nuestra Comisión Nacional del Mercado de Valores. Parece mentira, pero al minuto de levantar la prohibición (desacertada por mi parte) ya había capitales ingentes e indignos especulando con los bancos españoles. Está penado, pero ¿Alguien tiene información privilegiada de las altas esferas para actuar con esta celeridad y determinación tan segura a las decisiones públicas?

Francisco Vicente Agulló Sánchez

Opinión publicada en:
18-02-12 - DIARIO INFORMACION 

sábado, 13 de agosto de 2011

LA RULETA DE LA BOLSA.
RESUMEN:
Los Bancos, los Gobiernos y las grandes corporaciones nos venden que si LA BOLSA funciona bien, la economía vá bien. Sin embargo los ciudadanos comprobamos a diario que no nos repercute en nada positivo, o sea que la bolsa es la bolsa y nuestro bolsillo es nuestro bolsillo. Las grandes mentiras económicas se están quedando con el kulo al aire.
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Las Bolsas han dejado de ser el indicador de la buena salud económica y productiva de un país, como nos han hecho creer los economistas y estudiosos de la economía. Por lo menos así lo perciben los ciudadanos de a pie. Desde que las Bolsas se han erigido en la "mayor casa de apuestas del mundo", donde un rumor hace bajar un 10% a una compañía que mueve miles de millones, donde unos cuantos especuladores financieros globales tumban las expectativas de los Estados occidentales, donde una simple predicción de una agencia de calificación o de determinada empresa de consultoría financiera hace tiritar los cimientos de la humanidad, percibimos los ciudadanos que estos movimientos son ajenos a la economía productiva, real y diaria del pueblo.
Lo que no llegamos a comprender es por qué nos tienen que cobrar más intereses, es más difícil acceder al crédito, o tengamos que pagar más por los productos o servicios elementales. Alguien especula, apuesta y nos mete, sin saberlo, en la ruleta de otros. Nuestro dinero (trabajo) está en el tapete, sin saberlo.

Francisco Vicente Agulló Sánchez

Opinión Publicada en: